XERF utiliza conjuntamente dos radiofrecuencias (RF), de 6.78 MHz y 2 MHz, y permite tratar en tres profundidades —'Shallow, Middle, Deep'— desde la dermis hasta el tejido subcutáneo. Según la necesidad, puede concentrar la energía en una profundidad determinada para reducir el volumen excesivo y rellenar la elasticidad de las zonas hundidas, lo que permite un ajuste minucioso. Su ventaja es que, además de la elasticidad de la piel, también se puede observar un efecto de contorneado, por lo que el tratamiento puede adaptarse a la forma del rostro de cada persona. En particular, la tecnología 'Wave Fit Pulse', que divide y transmite la energía suavemente en forma de onda, reduce de forma notable el dolor caliente característico de la radiofrecuencia, y ayuda a que las personas sensibles al dolor reciban el tratamiento con mucha más comodidad.
La reacción más frecuente tras el tratamiento con XERF es el enrojecimiento y una ligera sensación de calor, que suele disminuir en pocas horas. La intensidad con que aparecen puede variar según cada persona.
Síntomas frecuentes
Enrojecimiento, sensación de calor, sequedad de la piel
Síntomas poco frecuentes
Hiperpigmentación temporal, quemaduras o ampollas, atrofia grasa localizada (hundimiento)








