Porque, al haberse mejorado el modo de entrega de energía de Ultherapy PRIME, se considera que la carga de dolor disminuye en condiciones de tratamiento similares a las de la Ultherapy de primera generación. El dolor de la Ultherapy convencional proviene del estímulo sordo y vibrante que produce el ultrasonido focalizado al crear puntos de coagulación en las capas profundas; en PRIME, el diseño se ha refinado para entregar la energía de forma más suave. Además, al ser más rápido el tratamiento, el tiempo total de exposición al dolor es menor, lo que también contribuye a reducir la carga percibida.
Asimismo, al ser más nítida la imagen en tiempo real, resulta más fácil distribuir la energía evitando puntos de mayor dolor, como las zonas de recorrido de huesos o nervios. Por supuesto, el dolor no desaparece por completo y varía según la zona y la sensibilidad de cada persona, por lo que conviene consultar de antemano el plan de anestesia antes del procedimiento.




