Sí, por lo general ese es el orden correcto. El rostro caído suele presentar una combinación de relajación de las capas profundas, pérdida de volumen y envejecimiento de la superficie cutánea. Por ello, es recomendable elevar primero la capa aponeurótica (SMAS), que se encuentra a unos 4,5 mm de profundidad y sirve como base; luego reponer el volumen sobre ella; y, por último, refinar la textura de la piel.
Cambiar el orden puede resultar ineficiente. Por ejemplo, si se rellena primero el volumen con dermal filler en un rostro caído, se añade peso sobre un tejido ya distendido, lo que puede dar una apariencia más pesada. Además, después del lifting, la posición de los tejidos cambia, por lo que la cantidad y la ubicación del filler necesarias también varían.
Al reordenar primero la posición con el lifting, se puede reducir la cantidad de volumen necesario en los procedimientos posteriores y se contribuye a obtener un resultado más natural.
| Etapa | Objetivo | Ejemplos de procedimientos representativos |
|---|---|---|
| 1. Estructura (capas profundas) | Elevar tejidos caídos y mejorar la elasticidad | Ultherapy PRIME, Thermage® FLX, 10THERMA |
| 2. Volumen | Rellenar zonas hundidas y restaurar el contorno | Sculptra™, HA Filler |
| 3. Textura de la piel | Mejorar arrugas finas, poros e hidratación | REJURAN®, Skin Booster |



