Sí: con el mismo equipo, gran parte de la diferencia en el resultado proviene de la destreza del profesional. El lifting no consiste simplemente en completar un número de disparos, sino en leer la estructura anatómica del rostro y planificar la distribución de la energía según la capa que origina la flacidez. La decisión de concentrar el calor en las zonas necesarias evitando el trayecto de nervios y vasos no la toma el equipo, sino la persona.
Cuanto más potente es el equipo, como Thermage® FLX o Ultherapy PRIME, más varían tanto la eficacia como la seguridad según a qué profundidad se coloquen cuántos disparos y con qué intensidad. Un buen equipo es solo una condición previa para un buen resultado; lo que lo completa es el diagnóstico y la planificación del procedimiento.
Por ello, más que elegir la clínica solo por el nombre del equipo, le recomendamos comprobar también si un dermatólogo certificado realiza el diagnóstico y el procedimiento en persona, y si le presenta una planificación adaptada a su rostro.




