Para el antes y el después del procedimiento conviene registrar de forma sistemática con condiciones de toma unificadas. Esto se debe a que, si las condiciones de toma difieren, resulta difícil distinguir si se trata de un cambio real o de una diferencia debida a las condiciones de la fotografía.
Lo esencial es tomar las fotografías en el mismo lugar, con el mismo equipo y, en lo posible, la misma persona, manteniendo constantes la iluminación, el ángulo, la expresión y el estado del maquillaje. Si además de la vista frontal se conservan vistas laterales (por ejemplo, a 45 grados), se pueden comprobar también los cambios en la línea de la mandíbula y en el contorno de las mejillas.
Además, si se repiten las tomas en momentos definidos, como justo después del procedimiento, al mes, a los 3 meses y a los 6 meses, se pueden identificar los cambios graduales debidos a la regeneración de colágeno.




