Los tratamientos de tono con menor tiempo de recuperación más representativos son el laser toning (pico toning), que se realiza en varias sesiones con baja energía, y la familia de Skin Booster, que rellena la piel con hidratación y principios activos. No se basan en exfoliar la piel con intensidad, sino en acumular estímulos suaves de forma repetida, por lo que el tiempo de recuperación es corto.
El laser toning es una técnica que aplica repetidamente un láser de baja energía (low-fluence) para aclarar gradualmente el pigmento, y se sabe que el ligero enrojecimiento posterior suele remitir en pocas horas. En el caso de la familia de boosters como el Mirajet (láser jet sin agujas) o el SKINVIVE™ by Juvederm® de Heal House, ordenan la textura y el tono de la piel a la vez y, al causar menos daño físico, la vuelta a la rutina suele ser rápida.
No obstante, que el tiempo de recuperación sea menor no significa que no haya irritación en ningún caso. La respuesta varía según el tipo de piel y el estado del pigmento, por lo que conviene decidir el tratamiento adecuado a los objetivos de mejora del tono y a la agenda mediante una consulta con un especialista.





