La forma más sencilla de distinguirlos es pellizcar con la mano la grasa bajo el mentón y observar cómo cambia el volumen submentoniano en posición tumbada. Si al pellizcar con el pulgar y el índice se agarra un tejido grueso y blando, es probable que la causa principal sea la grasa; si solo se agarra piel fina y aun así la línea mandibular se ve desdibujada, es probable que la causa principal sea la pérdida de firmeza de la piel y los tejidos.
| Punto de distinción | Tipo graso | Tipo flácido |
|---|---|---|
| Al pellizcar bajo el mentón | Se agarra un tejido grueso | Se agarra principalmente piel fina |
| Al tumbarse | El volumen no disminuye mucho | Se desplaza hacia atrás y parece reducirse |
| Características asociadas | Tiende a variar con el peso | Se difumina el contorno de toda la línea mandibular |
Otra pista es la edad y los cambios de peso. Si el área bajo el mentón ha sido gruesa desde joven independientemente del peso, puede tratarse de una acumulación de grasa de origen genético; si el peso se mantiene igual pero la línea mandibular se ha ido desdibujando en algún momento, se acerca más a la flacidez por envejecimiento. No obstante, la autoevaluación tiene limitaciones, por lo que conviene confirmar la proporción exacta de cada causa mediante la palpación y el diagnóstico de un especialista.



