VAMI son las siglas de Vacuum-Assisted Manual Injection: se utiliza el vacío (Vacuum) de un inyector de múltiples agujas como el Dermashine PRO para sujetar la piel de forma estable, y el dermatólogo inyecta el fármaco manualmente.
A diferencia del método habitual, en el que la máquina inyecta automáticamente una cantidad y una presión determinadas, la característica de VAMI es que el dermatólogo puede ajustar directamente el volumen y la presión de inyección según el grosor de la piel, la resistencia del tejido y la zona tratada.
En otras palabras, es un método de inyección que combina el Vacuum de la máquina con el control preciso de la inyección manual.




